El brote de Ébola en la República Democrática del Congo ha experimentado un aumento significativo, alcanzando los 782 casos confirmados. El personal médico que trabaja en Goma enfrenta creciente desconfianza por parte de los familiares de las víctimas. Esta reticencia dificulta los esfuerzos de contención y tratamiento de la enfermedad. Las autoridades sanitarias locales y organizaciones internacionales están trabajando para abordar esta problemática, buscando restablecer la confianza comunitaria. La desconfianza se manifiesta en resistencia a las medidas de prevención y a la entrega de los fallecidos para entierros seguros. La situación representa un desafío adicional en la lucha contra el virus, que ya se considera el segundo peor brote en la historia de la RDC. Se intensifican las campañas de información y sensibilización para mitigar la propagación y fomentar la colaboración con las comunidades afectadas.