La epidemia de Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha superado los 200 fallecidos confirmados, según datos del Africa CDC, poco más de un mes después de su declaración. Desde el 15 de mayo, se han confirmado 875 casos y 202 muertes en la RDC, con una tasa de mortalidad del 23%. La epidemia, causada por el virus Bundibugyo –para el cual no existe vacuna ni tratamiento específico–, se centra en la provincia de Ituri, dificultada por la inseguridad y la mala infraestructura. Además, se han registrado 19 casos, incluyendo dos muertes, en Uganda, país vecino. Las autoridades sanitarias expresan preocupación por la baja detección de contactos en la RDC debido a problemas de seguridad y acceso. Organizaciones no gubernamentales también han manifestado inquietudes sobre las deficiencias en la respuesta sanitaria, mientras que la OMS ha declarado una alerta sanitaria internacional, evaluando el riesgo como muy alto a nivel nacional y regional.
