El presidente de la República Democrática del Congo, Félix Tshisekedi, ha convocado un diálogo nacional para aliviar las tensiones en el país, excluyendo deliberadamente a los rebeldes del grupo M23 de las conversaciones. Esta decisión se produce en un momento en que el gobierno planea suspender las actividades en once universidades públicas ubicadas en áreas controladas por los rebeldes. Paralelamente, en Ghana, una tragedia ha cobrado la vida de 23 personas, incluyendo 11 niños, que cayeron en minas de oro ilegales abandonadas, en un contexto de aumento de la actividad minera ilegal. La situación en Ghana se agrava por el incremento de las operaciones de "galamsey". En Camerún, deportados estadounidenses enfrentan incertidumbre y temores de persecución a la espera de resoluciones sobre sus solicitudes de asilo. Esto se debe a acuerdos controvertidos entre Washington y más de 30 países para aceptar a personas que no pueden ser deportadas directamente a sus lugares de origen.