La selección de fútbol de la República Democrática del Congo llegó a Houston para disputar partidos a pesar de las restricciones relacionadas con el ébola que han impedido la asistencia de aficionados. La ausencia de público se debe a las preocupaciones sanitarias por el brote de ébola en el país. A pesar de ello, la diáspora congoleña en Estados Unidos ha mostrado su apoyo al equipo, evidenciado por la recepción que les dieron a su llegada. Los jugadores llegaron vistiendo elegantes trajes negros adornados con fajas y bolsos con estampado de leopardo. Esta muestra de respaldo busca compensar la falta de aliento en los estadios. La situación refleja el impacto del ébola en la vida cotidiana y en eventos deportivos del país africano.