La República Democrática del Congo logró un empate histórico contra Portugal en su primer partido del grupo en el torneo, sorprendiendo a muchos observadores. El equipo africano demostró un juego vertical, colectivo y rápido, tal como había anticipado su entrenador, Sébastien Desabre. Este resultado representa el primer punto obtenido por RD Congo en la competición. A pesar de ser considerados como el equipo menos favorecido del grupo, los Leopardos mostraron una sólida actuación y desafiaron a los portugueses. El empate refleja una estrategia efectiva y un desempeño notable por parte del equipo congoleño. El partido marca un hito importante para el fútbol de RD Congo y sus aspiraciones en el torneo.