La República Democrática del Congo enfrenta una grave crisis por el brote de Ébola declarado en mayo pasado. Según datos oficiales publicados este viernes, se han confirmado 1,203 casos de la enfermedad en todo el país. El número de fallecidos a causa del virus asciende a 321 personas. Las autoridades sanitarias continúan trabajando para contener la propagación del Ébola, especialmente en las zonas más afectadas. La situación representa un desafío significativo para el sistema de salud congoleño y la comunidad internacional. Se están implementando medidas de prevención y respuesta, incluyendo campañas de vacunación y rastreo de contactos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) colabora con el gobierno congoleño para controlar el brote.