La selección de fútbol de la República Democrática del Congo llegó a Estados Unidos para prepararse para su participación en la Copa Mundial, su primera desde 1974. El equipo, liderado por el entrenador Sebastien Desabre, completó un período de cuarentena debido a un brote de Ébola en el país. Desabre expresó su esperanza de que un buen desempeño en el torneo pueda levantar el ánimo de los aficionados en su nación. La preparación se trasladó al extranjero como medida preventiva relacionada con la enfermedad. El equipo busca ofrecer un respiro a la población congoleña, afectada por la reciente crisis sanitaria. Su participación en el Mundial representa una oportunidad para proyectar una imagen positiva del país a nivel internacional.