Larry, el gato residente en el número 10 de Downing Street desde 2011, ha recibido a su séptimo Primer Ministro británico. El felino, convertido en una figura icónica, observó la llegada de Andy Burnham junto a los reporteros apostados frente a la residencia oficial. Larry se ha mantenido como un elemento constante en la sede del gobierno británico a lo largo de los cambios políticos. Su presencia continua ha captado la atención de medios y ciudadanos, simbolizando una estabilidad en medio de la rotación de líderes. El gato ha sido testigo de las idas y venidas de diversos Primeros Ministros, manteniendo su papel como "habitante" distinguido de Downing Street. Este nuevo capítulo marca el inicio de una nueva relación entre Larry y el gobierno de Burnham.