La renuncia del Primer Ministro Keir Starmer ha puesto nuevamente en el centro de atención a Larry, el gato residente de Downing Street conocido como el "jefe de control de roedores". El felino, que ha servido a seis Primeros Ministros anteriores, espera ahora la llegada del séptimo. La permanencia de Larry, un símbolo de continuidad en medio de la agitación política, ha generado interés público y comentarios humorísticos. Su cuenta de parodia oficial ha publicado mensajes al respecto, "aceptando" la dimisión de Starmer y haciendo referencia a los frecuentes cambios de liderazgo. Este hecho ha servido para aligerar el ambiente en un momento de incertidumbre política. Larry se ha convertido en una figura popular y un observador silencioso de la historia británica reciente.