Legisladores estadounidenses investigan a DoorDash por su experimentación con el modelo de inteligencia artificial Kimi K2.6, desarrollado por la empresa china Moonshot AI. La investigación surge tras la revelación de un cofundador de DoorDash sobre el uso de esta tecnología. Esta acción refleja la creciente preocupación en EE.UU. sobre la dependencia de empresas tecnológicas chinas, especialmente en áreas sensibles como la inteligencia artificial. Los legisladores buscan información detallada sobre el alcance del uso de Kimi K2.6, sus implicaciones para la seguridad de datos y su posible impacto en la competencia. El caso destaca la tendencia de empresas estadounidenses a optar por modelos de IA chinos debido a sus menores costos. La Comisión Especial de la Cámara sobre China lidera la investigación, intensificando el escrutinio sobre la relación entre EE.UU. y la tecnología china.