Miles de iraníes se han congregado en Teherán para el inicio de seis días de luto por el fallecido líder supremo, Ali Khamenei. La ceremonia fúnebre, previamente pospuesta, se lleva a cabo tras su muerte en un ataque aéreo atribuido a fuerzas estadounidenses e israelíes, en el contexto de un conflicto militar. El ataque tuvo lugar al inicio de las hostilidades entre las referidas naciones y la República Islámica de Irán. La magnitud de la respuesta emocional sorprendió al expresidente estadounidense Donald Trump, quien manifestó su asombro ante las muestras de duelo, creyendo que Khamenei era ampliamente detestado. El luto público en Irán continúa en su segundo día, reflejando la importancia del difunto líder. Su muerte marca un momento significativo en la historia de Irán y la dinámica regional.