Dominica, ubicada entre Guadalupe y Martinica, se distingue por su exuberante selva tropical, montañas escarpadas y abundantes ríos y cascadas. La isla es considerada una de las más salvajes de las Antillas, ofreciendo un entorno natural virgen. Su geografía montañosa y su densa vegetación la convierten en un destino ideal para el senderismo y la exploración. El Waitukubuli Trail, comparado con el GR20 francés, atrae a excursionistas aventureros. Además de su belleza terrestre, Dominica cuenta con arrecifes coralinos que ofrecen oportunidades para la exploración submarina. La isla busca posicionarse como un destino ecoturístico en el Caribe.