El gobierno venezolano reportó un aumento del 28% en el consumo de alimentos durante los primeros cinco meses del año, atribuyéndolo al impulso de la producción nacional. Paralelamente, se observó un incremento del 147% en la creación de nuevos negocios relacionados con la alimentación. Sin embargo, el sector agropecuario ha expresado su preocupación por el impacto negativo de las importaciones en la producción local. Los productores argumentan que la competencia con productos importados dificulta su desarrollo y rentabilidad. Esta situación genera una tensión entre las políticas gubernamentales de fomento a la producción interna y las demandas del sector agrícola. El Ejecutivo continúa promoviendo la producción nacional como motor de la recuperación económica. Se espera que en los próximos días se produzcan mesas de diálogo entre el gobierno y los representantes del agro para abordar estas inquietudes.