El dólar estadounidense alcanzó un máximo de 13 meses frente a las principales divisas este miércoles, impulsado por la aversión al riesgo en los mercados y las expectativas de incrementos en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. La demanda del dólar se fortaleció debido a la venta masiva de acciones tecnológicas, lo que llevó a los inversores a buscar activos considerados más seguros. Las perspectivas de un endurecimiento de la política monetaria estadounidense también contribuyeron a la apreciación de la moneda. Este comportamiento refleja la preocupación de los mercados ante la inflación persistente y la posibilidad de una desaceleración económica. Analistas señalan que la fortaleza del dólar podría continuar en el corto plazo. La situación impacta en los mercados globales y en la competitividad de otras monedas.
