El dólar estadounidense ha experimentado un aumento impulsado por la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio. Las amenazas del expresidente Donald Trump de reavivar el conflicto bélico en la región, sumadas al cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán, han generado incertidumbre en los mercados financieros. Esta inestabilidad ha favorecido la demanda de activos refugio como el dólar. Paralelamente, la libra esterlina ha sufrido una ligera depreciación debido a la incertidumbre política en el Reino Unido, relacionada con la situación del líder laborista Keir Starmer. Los inversores reaccionan con cautela ante estos eventos, buscando proteger su capital en momentos de volatilidad. Analistas prevén que la situación podría intensificarse si las tensiones en Oriente Medio no se moderan.
