La creencia común de que el modo incógnito garantiza la privacidad total en línea es un mito. Esta función de navegación privada no oculta completamente la actividad del usuario. En realidad, aunque impide que el navegador guarde el historial de navegación, cookies o datos en la memoria local del ordenador, no anonimiza al usuario en internet. La función solo protege la información en el dispositivo, no el tráfico en línea ni la dirección IP. Diversos factores pueden revelar la identidad del usuario, como extensiones del navegador o el seguimiento por parte de los proveedores de servicios de internet. Por lo tanto, el modo incógnito ofrece una protección limitada y no debe considerarse una solución absoluta para la privacidad en línea.