El icónico Dodge Charger, un muscle car estadounidense, se lanzará en el mercado europeo. La marca ofrecerá el vehículo con dos opciones de motorización: una versión completamente eléctrica y una con motor de combustión interna. Los compradores podrán elegir entre una carrocería coupé de dos puertas o una versión sedán de cuatro puertas. Esta expansión representa una novedad para el modelo, tradicionalmente enfocado en el mercado norteamericano. La disponibilidad de ambas opciones de propulsión busca atraer a un público más amplio en Europa, respondiendo a la creciente demanda de vehículos eléctricos y manteniendo la preferencia por los motores de gasolina. Se espera que el Charger compita en el segmento de los deportivos de alto rendimiento en el continente.