La justicia argentina procesó al anestesiólogo Hernán Boveri y a la residente Delfina Lanusse por la sustracción de propofol del Hospital Italiano. La investigación apunta a que el anestésico fue desviado para ser utilizado en fiestas clandestinas conocidas como “propofest”. Estas reuniones, reveladas públicamente, involucraban el uso recreativo de la droga, poniendo en riesgo la salud de los asistentes. El procesamiento se basa en pruebas que vinculan a los médicos con la extracción irregular del fármaco. Las autoridades sanitarias expresaron preocupación por la falta de control en el acceso a este potente anestésico. La causa sigue en curso y se esperan nuevas medidas para determinar el alcance total de la red de desvío. Se investiga si hubo otros implicados en el suministro del propofol para estas actividades ilícitas.
