Análisis de ADN confirman que la niña de 11 años fue víctima de agresión sexual y tortura antes de ser asesinada, según revelaciones recientes del caso Lianá. La menor fue hallada con la boca sellada con cinta adhesiva y presentaba múltiples hematomas en su cuerpo. Las pruebas genéticas corroboran la brutalidad del ataque sufrido por la víctima. Las autoridades continúan investigando las circunstancias exactas del crimen y la identidad del responsable. Este hallazgo representa un punto crucial en la investigación, que ha conmocionado a la opinión pública. Se espera que esta evidencia fortalezca el caso judicial contra el presunto culpable. La investigación busca esclarecer todos los detalles de este trágico suceso.
