Un distribuidor de alimentos de 50 años en Chuncheon, Corea del Sur, ha sido sancionado por robar repetidamente los productos alimenticios que él mismo suministraba a un supermercado. El hombre, aprovechando su conocimiento de la distribución, sustraía artículos de las estanterías después de haberlos entregado, con el objetivo de obtener un beneficio económico adicional. Las autoridades investigan la magnitud total de las pérdidas ocasionadas por esta inusual práctica fraudulenta. El caso ha sorprendido a las autoridades locales por su singularidad y la premeditación involucrada. Se desconoce el valor total de los productos robados y la duración del esquema. El distribuidor enfrenta cargos relacionados con robo y fraude. La policía continúa investigando para determinar si hubo cómplices en este delito.
