El parque temático de Disney en Shanghái abrió sus puertas el 16 de junio de 2016, marcando la primera incursión de la compañía estadounidense en el mercado chino continental. Con una inversión de 5.500 millones de dólares, el complejo representa una apuesta estratégica para expandir la marca Disney más allá de los mercados saturados en Estados Unidos. El presidente de Disney, Bob Iger, destacó el “increíble potencial” que China ofrece a la empresa. El parque incorpora atracciones adaptadas al público local, buscando un mayor atractivo en el mercado chino. Esta apertura se considera un paso crucial en la estrategia de crecimiento global de Disney. Se anticipa que el parque contribuirá significativamente a la presencia y rentabilidad de Disney en la región de Asia-Pacífico.
