Un análisis de 4,5 millones de publicaciones en redes sociales, realizado por el grupo 411 especializado en contrarrestar la desinformación, ha revelado conexiones entre cuentas vinculadas a Rusia y la reciente crisis fronteriza en Ceuta. El estudio, que abarcó siete idiomas diferentes, detectó una amplificación coordinada de narrativas que exacerbaron las tensiones. Investigadores identificaron cuentas que previamente habían difundido desinformación relacionada con otros eventos geopolíticos y ahora se enfocaban en Ceuta. Se presume que estas cuentas buscaban incitar reacciones y posiblemente desestabilizar la situación. El informe sugiere una campaña deliberada de influencia en el contexto de la crisis migratoria. Los hallazgos resaltan la creciente sofisticación de las operaciones de desinformación y su potencial para impactar eventos internacionales.