Los tiempos de espera para la evaluación de la incapacidad laboral en los Países Bajos continúan aumentando, superando los seis meses para más de 11.000 personas, un incremento de 3.000 con respecto al año anterior. El Ministro de Asuntos Sociales, Karien Vijlbrief, ha expresado su preocupación ante la Cámara de Representantes y ha solicitado a sindicatos y empleadores que reconsideren el sistema actual, calificándolo de ineficiente y costoso. Mientras esperan la evaluación, los solicitantes reciben un anticipo que no deberán devolver, incluso si no califican para la prestación. El UWV, la agencia encargada de las prestaciones, atribuye los retrasos a la necesidad de reestructurar su organización y a la escasez de médicos examinadores. Para mitigar la situación, se planea delegar tareas de los médicos a otros empleados y endurecer las normas para solicitar reevaluaciones. El número de personas con derecho a una prestación por incapacidad laboral (WIA) ha aumentado significativamente, especialmente entre los mayores de 60 años, alcanzando actualmente a 865.000 personas en todo el país. El gobierno busca una reforma integral del sistema, considerando que las soluciones parciales son insuficientes.