Un bolso confeccionado con piel reconstituida a partir de células de dinosaurio no logró venderse en una reciente subasta en París. El artículo no encontró comprador debido a que las ofertas recibidas fueron significativamente inferiores al precio mínimo exigido. Esta pieza única buscaba atraer a coleccionistas interesados en la biotecnología y la prehistoria. A pesar de la singularidad del material, el mercado no respondió con la puja esperada. El evento subraya la dificultad de valorar comercialmente objetos de naturaleza experimental. Finalmente, la pieza permanece sin dueño tras el cierre de la licitación.