Una proporción significativa de la población finlandesa, alrededor del 70%, aún lleva consigo la billetera al salir de casa, aunque esta cifra ha disminuido. Casi el 30% de los finlandeses confía ya en métodos de pago digitales en diversas situaciones, marcando una creciente tendencia hacia la desmaterialización del dinero. El uso de alternativas al efectivo es común, alcanzando al 80% de los ciudadanos en sus transacciones diarias. Solo el 41% de los encuestados lleva dinero en efectivo consigo, y un porcentaje aún menor, el 16%, considera que el efectivo facilita la gestión del presupuesto personal. Estos datos reflejan un cambio en los hábitos de pago de los finlandeses, impulsado por la comodidad y la seguridad de las opciones digitales. La billetera tradicional está perdiendo protagonismo frente a las nuevas tecnologías financieras.