La creciente accesibilidad al fútbol a través de smartphones y plataformas online plantea interrogantes sobre el futuro de las reuniones tradicionales para ver la Copa Mundial. Los aficionados ahora pueden seguir los partidos en cualquier momento y lugar, lo que podría disminuir el interés en el visionado colectivo frente a la televisión. El artículo explora si los jóvenes mantendrán el hábito de reunirse para ver el Mundial 2026, a pesar de las nuevas opciones de consumo mediático. Se cuestiona si la comodidad y la individualización que ofrecen las tecnologías digitales reemplazarán la experiencia social de ver los partidos en compañía. La Copa Mundial de 2026 se perfila como un punto de inflexión en la forma en que se consume el fútbol. El debate se centra en la persistencia de las tradiciones frente a la innovación tecnológica en el ámbito deportivo.
