Los precios recomendados del diésel han descendido a su nivel más bajo en meses, pasando de 2,82 euros a 2,26 euros por litro. Esta bajada se produce tras un acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán, generando optimismo en el mercado energético global. A principios de marzo, los precios de los combustibles experimentaron un fuerte aumento debido a tensiones en el Estrecho de Ormuz. Con la aparente estabilización del conflicto en el Golfo Pérsico, los precios de compra están disminuyendo, lo que se traduce en una reducción, aunque más lenta, en los precios de la gasolina y el diésel para los consumidores. El precio de la gasolina también ha bajado, de 2,64 a 2,45 euros por litro, pero en menor medida que el del diésel. Las empresas de transporte, que dependen en gran medida del diésel, han estado aplicando recargos por combustible para compensar los aumentos anteriores, y ahora ajustan esos recargos a la baja, aunque con cautela, para no afectar a los consumidores. La industria del transporte espera que la situación se mantenga estable y los precios sean asequibles.
