Una parte de la diáspora se prepara para un complejo día electoral, que incluye viajes de miles de kilómetros y votaciones nocturnas debido a la ubicación de los centros de votación designados. Estudiantes han acusado al Ministerio de Asuntos Exteriores de obstrucción relacionada con la decisión sobre la ubicación de los colegios electorales. Paralelamente, existen acusaciones de seguimiento por parte de ciertos elementos de la policía, generando un clima de tensión. La controversia se centra en la accesibilidad y las posibles dificultades que enfrentarán los ciudadanos en el extranjero al ejercer su derecho al voto. La situación plantea preguntas sobre la transparencia del proceso electoral y el apoyo brindado a la diáspora. Se espera que el día electoral sea un reflejo de los desafíos que enfrentan los ciudadanos que viven fuera de Serbia al participar en la vida política de su país. La comunidad internacional observa de cerca el desarrollo de los acontecimientos.