La capital se enfrenta a una intensa ola de calor desde esta mañana, caracterizada por una humedad sofocante. Aunque el cielo amaneció cubierto de nubes, estas se disiparon rápidamente, permitiendo que el sol irradiara un calor considerable. Las autoridades meteorológicas están evaluando la probabilidad de lluvias que podrían ofrecer un respiro a la población. La situación actual genera preocupación por los posibles efectos en la salud de los residentes, especialmente los más vulnerables. Se recomienda tomar precauciones para evitar la deshidratación y protegerse del sol. El pronóstico detallado sobre la llegada de las precipitaciones se espera en las próximas horas.