Sri Lanka enfrenta un aumento significativo de casos de dengue, superando las 44.000 infecciones registradas este año. Las autoridades sanitarias prevén que la situación empeore durante al menos dos semanas más, antes de observar una posible disminución. El brote ha generado preocupación en todo el país, poniendo a prueba el sistema de salud. Se están implementando medidas de control vectorial, como la eliminación de criaderos de mosquitos, para mitigar la propagación del virus. La población ha sido instada a tomar precauciones individuales, incluyendo el uso de repelente y la protección contra picaduras de mosquitos. Las autoridades enfatizan la importancia de la detección temprana y el tratamiento oportuno para reducir la gravedad de los casos. Se espera que la temporada de lluvias contribuya a la persistencia del brote en las próximas semanas.
