Un funcionario del gobierno marroquí utilizó la frase “imaginario democrático” durante la preparación de la próxima campaña electoral, lo que despertó la reflexión del autor. La expresión invita a cuestionar el papel de la imaginación en el proceso democrático durante estos períodos. ¿Busca la campaña ampliar los horizontes de los ciudadanos y empoderarlos para construir su futuro? ¿O se limita a embellecer la realidad existente? La frase plantea interrogantes sobre la naturaleza de la participación ciudadana y la manipulación potencial de la opinión pública. El autor profundiza en las posibles interpretaciones de este "imaginario" en el contexto político actual de Marruecos. La reflexión apunta a la importancia de un debate crítico sobre el uso del lenguaje y la retórica en la arena pública.