El artículo explora el concepto de "crianza intensiva" en Chile, una tendencia que define la maternidad y paternidad en términos de una demanda creciente de tiempo, recursos económicos y compromiso. Francisca Figueroa analiza cómo esta forma de crianza, caracterizada por expectativas elevadas en cada etapa del desarrollo infantil, impacta en las decisiones reproductivas de las personas. Si bien no se presenta como la única causa de la disminución de la natalidad, se plantea que la "crianza intensiva" influye en la evaluación personal de la formación de una familia. Cada oportunidad para apoyar el crecimiento de un hijo se percibe como una posible obligación, lo que puede disuadir a las parejas. El texto sugiere una relación entre los estándares de crianza y las preocupaciones económicas o de tiempo que enfrentan potenciales padres en Chile. En resumen, la autora examina cómo la presión por ser el "mejor" padre o madre podría estar afectando las tasas de natalidad.