La selección iraní de fútbol ha destacado en el Mundial de 2026, manteniendo vivas sus esperanzas de clasificación a pesar de significativas dificultades logísticas impuestas por Estados Unidos. Tras un empate sin goles contra Bélgica, Irán permanece invicto en el Grupo G y se posiciona como un fuerte contendiente a la siguiente fase. El equipo se vio forzado a establecerse en Tijuana, México, debido a restricciones de visado y seguridad por parte de las autoridades estadounidenses, vinculadas a conflictos en Asia Occidental. Esta situación obligó a los jugadores a realizar constantes viajes transfronterizos y a cumplir con estrictos protocolos de seguridad. A pesar de estas adversidades, el equipo iraní demostró resiliencia y obtuvo un valioso punto contra un rival de peso como Bélgica. El apoyo de la comunidad local en Tijuana ha sido un factor importante para mantener la moral del equipo.
