Investigadores han descubierto que ciertas criaturas abisales emplean una táctica inusual para sobrevivir largos periodos sin alimento. Similar a la defensa de un pequeño crustáceo terrestre, estos organismos marinos reducen drásticamente su metabolismo y se encapsulan. Esta estrategia les permite resistir condiciones extremas de escasez de recursos en las profundidades oceánicas. El estudio revela una adaptación notable en especies que habitan entornos con disponibilidad alimentaria impredecible. Se observa que esta capacidad de "hibernación" prolongada es crucial para su supervivencia. Los científicos continúan investigando los mecanismos precisos que permiten a estas criaturas soportar la inanición durante años. Este hallazgo amplía la comprensión de la vida en los ecosistemas marinos profundos y sus estrategias de adaptación.
