El proceso judicial relacionado con el intento de golpe de Estado de 2016 en Turquía está en gran medida concluido, aunque algunos casos aún permanecen abiertos. Los juicios abiertos tras el fallido golpe han llegado a su fase final, con sentencias dictadas en la mayoría de los procesos. No obstante, investigaciones y operaciones policiales continúan en ciertos expedientes, indicando que la judicialización de los implicados aún no es completa. Este cierre de casos marca un hito importante en el intento de Turquía por superar las consecuencias del golpe fallido. El gobierno considera a FETÖ (Organización Terrorista Fethullah Gülen) como el principal responsable del intento de derrocamiento. Las consecuencias legales de la revuelta de 2016 han sido amplias y han afectado a miles de personas en Turquía. La conclusión de estos juicios simboliza un paso hacia la normalización, aunque la sombra de FETÖ persiste.