Fuertes tormentas y tornados azotaron la región central y la costa este de Estados Unidos durante la última semana, causando la muerte de tres personas. Al menos 500.000 hogares se quedaron sin electricidad en varios estados, según datos reportados el viernes por la mañana. Las autoridades continúan trabajando en la remoción de escombros y la evaluación de los daños materiales. Los estados más afectados se encuentran en el Medio Oeste y a lo largo de la costa este. Se espera que las labores de restablecimiento del servicio eléctrico tomen varios días. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones y seguir las indicaciones de seguridad. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las agencias de emergencia.