La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha vinculado la reciente ola de calor en Europa con más de 1.300 muertes adicionales. Los países más afectados incluyen España, Francia, Italia, Alemania y Portugal. Este aumento en la mortalidad se atribuye a las temperaturas extremas registradas durante el verano de 2022. La OMS advierte que el cambio climático está intensificando estas olas de calor, haciéndolas más frecuentes y severas. Se enfatiza la necesidad de planes de adaptación y mitigación para proteger a las poblaciones vulnerables, como ancianos y personas con enfermedades crónicas. Las autoridades sanitarias recomiendan medidas preventivas, incluyendo hidratación adecuada y evitar la exposición prolongada al sol. Este evento subraya la creciente amenaza para la salud pública que representan los fenómenos meteorológicos extremos.
