El campamento Lowman en Texas, donde 28 personas perdieron la vida en 2015 debido a inundaciones repentinas, ha presentado una solicitud de bancarrota. La organización, propiedad de la Iglesia Bautista de la Convención del Sur, se acogió al Capítulo 11 para reestructurar sus deudas. Las víctimas eran jóvenes y adultos que participaban en un retiro religioso cuando fueron sorprendidos por las crecidas del río Blanco. Las demandas legales posteriores a la tragedia, que alegaban negligencia por parte del campamento, contribuyeron significativamente a la situación financiera precaria. La bancarrota permitirá a la organización abordar las reclamaciones pendientes y buscar una solución viable a largo plazo. Se espera que el proceso de bancarrota afecte las operaciones futuras del campamento. La Iglesia Bautista lamentó profundamente la tragedia y expresó su compromiso de cooperar con el proceso legal.