La fiscalía holandesa afirma poder probar que 18 personas murieron a causa de sustancias vendidas a través de la página web Funcaps. Además, se investigan otras cuatro muertes relacionadas con los productos de la empresa. Funcaps comercializaba bromazolam, O-DSMT y 2F-ketamina, sin incluir prospectos ni información sobre su uso, y promocionaba las ventas con descuentos y paquetes de prueba. Los propietarios de Funcaps, Jord van W. y Stefan P., ya fueron condenados en Bélgica a penas de prisión por tráfico ilegal de medicamentos y drogas, aunque la sentencia está siendo apelada. La fiscalía belga había solicitado inicialmente una pena de cinco años de cárcel, destacando un fallecimiento en 2021 vinculado a los productos de Funcaps. Los acusados, según la justicia, ignoraron los riesgos asociados a la venta de estas sustancias a clientes belgas y trasladaron la responsabilidad de los riesgos a los consumidores. El caso se encuentra actualmente en revisión ante el Tribunal de Casación belga.
