El gobierno de De la Espriella ha reactivado un contrato de erradicación manual de cultivos valorado en $60.000 millones. Este contrato había sido previamente declarado desierto durante el gobierno de Petro, generando incertidumbre sobre el futuro de las políticas de erradicación. La decisión de De la Espriella de adjudicar nuevamente el contrato marca un cambio en la estrategia de la administración actual. La adjudicación implica la reanudación de las labores de erradicación manual, una táctica que había sido cuestionada por sus impactos sociales y ambientales. El monto considerable del contrato sugiere una apuesta fuerte por esta metodología. La Silla Vacía reporta que este contrato representa una inversión significativa en la política de drogas de De la Espriella. Esta acción revierte la decisión tomada por la administración anterior y abre un nuevo capítulo en la lucha contra los cultivos ilícitos en De la Espriella.