El ex jugador de críquet australiano y capitán de Karachi Kings, David Warner, fue declarado culpable y multado con 1.500 dólares australianos por conducir bajo los efectos del alcohol en Sídney. El incidente ocurrió en abril, tras un evento social, cuando Warner fue arrestado con un nivel de alcohol en sangre más del doble del límite legal. Se declaró culpable ante el tribunal de Waverley, donde se reveló que intentó cambiar de asiento con una pasajera al ver un control de alcoholemia. La jueza Clare Farnan consideró que el delito se agravó por la presencia de niños en el vehículo, aunque consideró improbable que Warner reincida. Como consecuencia, deberá instalar un dispositivo de bloqueo de encendido en su automóvil. El caso ha generado una gran cobertura mediática y podría afectar sus oportunidades comerciales, según su abogado, aunque Warner no hizo declaraciones al salir del tribunal.