El rápido crecimiento de los centros de datos en Australia para satisfacer la creciente demanda está generando preocupación. Expertos instan a los gobiernos a asegurar que la planificación urbana y la infraestructura se desarrollen al mismo ritmo que estos proyectos. La falta de una planificación adecuada podría generar problemas de suministro energético y de refrigeración, así como impactos ambientales negativos. Existe el riesgo de que el desarrollo descontrolado supere la capacidad de las redes eléctricas y de agua. Se enfatiza la necesidad de una estrategia coordinada a nivel gubernamental para gestionar este auge. La situación actual plantea interrogantes sobre la preparación del país para sostener esta expansión a largo plazo.
