La inversión global en centros de datos ha experimentado un aumento significativo, superando los US$230.000 millones. Este crecimiento contrasta marcadamente con una disminución notable en la inversión en energías renovables, según un reciente estudio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD). El estudio revela una paradoja en las tendencias de inversión actuales, donde el sector tecnológico impulsa la demanda de infraestructura de datos a pesar de la reticencia a invertir en fuentes de energía sostenibles. Este fenómeno plantea interrogantes sobre las prioridades de inversión a largo plazo y el compromiso con la transición energética. Expertos sugieren que la necesidad apremiante de capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos está eclipsando, al menos temporalmente, las consideraciones medioambientales. Se espera que esta tendencia impacte en los objetivos globales de sostenibilidad y en la diversificación de la matriz energética.