Prolongadas olas de calor y sequía extrema están afectando a varios países de Europa Central y del Este. El nivel históricamente bajo del río Danubio está generando preocupaciones sobre la producción de energía nuclear en Rumanía y Hungría, ya que el agua es crucial para el enfriamiento de las centrales. La escasez de agua podría obligar a reducir la producción energética, agravando los problemas de suministro ya existentes. Además, la sequía está impactando negativamente en la industria y el transporte fluvial. Las autoridades están monitoreando la situación de cerca y considerando medidas para mitigar los efectos. El bajo caudal del Danubio también revela restos de barcos con explosivos de la Segunda Guerra Mundial, complicando aún más la situación.