El gobierno húngaro advirtió sobre el riesgo de tener que detener la planta nuclear de Paks debido a la histórica caída del nivel del río Danubio. La disminución del caudal afecta el sistema de refrigeración de la planta, requiriendo trabajos de emergencia. Durante una conferencia de prensa, se discutieron los riesgos económicos asociados a un posible cierre y se abordó el proyecto de expansión Paks II. El gobierno también presentó sus planes energéticos a largo plazo, destacando la importancia de Paks para la seguridad energética del país. Se enfatizó la necesidad de medidas urgentes para mitigar los efectos de la sequía en el Danubio y asegurar el funcionamiento continuo de la central. La situación plantea desafíos significativos para el suministro eléctrico de Hungría y su independencia energética.