La empresa MVM se enfrenta a un grave problema ambiental en la antigua fábrica de gas de Óbudai, donde se han detectado 200 toneladas de suelo altamente tóxico y cancerígeno. La situación se ha vuelto más urgente debido al bajo nivel del río Danubio, que ha expuesto los contaminantes. Las labores de delimitación de las sustancias peligrosas han comenzado esta semana, pero la verdadera remediación del terreno no se iniciará, en el mejor de los casos, hasta dentro de un año. El problema debería haberse abordado hace 12 años, pero se pospuso. La exposición a estos materiales representa un riesgo significativo para la salud pública y el medio ambiente. MVM ahora debe desarrollar e implementar un plan integral para eliminar de forma segura los contaminantes.