Las históricamente bajas cotas del Danubio desde julio están afectando gravemente el transporte fluvial. Los barcos navegan con una carga reducida, incluso hasta la mitad de su capacidad, para asegurar su flotabilidad. Esta situación impacta especialmente el sector fluvial, impidiendo la descarga de mercancías en algunos puertos. Las cotas extremadamente bajas, cercanas a mínimos históricos, representan un problema significativo para la navegación. La reducción de la carga tiene consecuencias económicas para el transporte de mercancías a lo largo del río. La situación requiere medidas urgentes para mitigar los efectos negativos en la cadena de suministro. Se espera que la baja disponibilidad de agua continúe siendo un desafío en el futuro cercano.