Una investigadora rumana, Monica Ioniță-Scholz, experta en pronósticos fluviales en Alemania, desafía la narrativa común sobre la crisis energética y los bajos niveles del Danubio. Su análisis revela que el volumen de agua en el río no ha disminuido significativamente con el tiempo. La explicación del bajo caudal actual reside en otros factores, no en una simple reducción generalizada del agua. Ioniță-Scholz argumenta que los efectos del cambio climático se sienten particularmente en el tramo del Danubio que atraviesa Rumanía. Sus investigaciones, basadas en datos de los últimos 30 años, ofrecen una nueva perspectiva sobre la situación. Esta evaluación sugiere que la raíz del problema podría ser más compleja de lo que se pensaba inicialmente.