La Guardia Nacional del Medio Ambiente de Rumanía llevó a cabo una serie de operativos de control en la Reserva de la Biosfera del Delta del Danubio. Como resultado, se aplicaron sanciones económicas que ascienden a un total de 230.000 lei. Las autoridades detectaron graves irregularidades, incluyendo el vertido directo de aguas residuales al río Danubio. Asimismo, se identificó la utilización ilegal de fuentes hídricas por parte de diversos operadores económicos. Uno de los hallazgos más relevantes fue la incautación de ejemplares de esturión de la especie trucha almacenados en una caja frigorífica. Debido a estas infracciones, se ha ordenado la suspensión inmediata de la actividad de las empresas implicadas. Estas medidas buscan combatir la degradación ambiental y proteger las especies vulnerables de la región.