Conductores se enfrentan a peligrosos reductores de velocidad en una carretera nacional. Seis resaltos de gran tamaño, instalados consecutivamente, obligan a los vehículos a reducir drásticamente la velocidad. La disposición de estos resaltos ha sido descrita como una "trampa" para los conductores. Existe preocupación por los daños que estos reductores puedan causar a los vehículos. Las autoridades no han comentado aún sobre la instalación de estos elementos. Se investiga si cumplen con las normativas de seguridad vial. Este tipo de infraestructura plantea serias dudas sobre la seguridad de los usuarios de la vía.